En Modo Avión con la Sra Crisis
Poner el modo avión después de un terremoto ha sido una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida. Acababa de pagar mi capuchino en un Juan Valdez del aeropuerto El Dorado. La noche anterior no pude dormir. Creo que a cualquier mamá cabeza de familia, ausentarse de su casa una semana completa, le pesa. La noche anterior había abrazado a Emilio toda la noche. Le pedía a Dios muchas veces que nos cuidara mientras estábamos separados y que el sábado estuviéramos felices en la piñata que teníamos programada, en la que le prometí que seríamos los primeros en llegar. Cuando estaba a punto de tomarme el café, la silla de la mesa se movió. Lo primero que hice fue mirar las lámparas. Efectivamente, estaba temblando. Fue tan fuerte que no era fácil caminar. Las piernas resbalaban, las maletas rodaban solas y, por unos segundos, todo aquello que parecía absolutamente estable dejó de serlo. Evacuamos el aeropuerto mientras yo rogaba a Dios que cuidara a mi hijo y trataba de comunicarme co...